La ridícula idea de no volver a verte es una obra con la fuerza de la mejor narrativa de esta autora. Alegre, apasionado y original, incluye fotografías, recuerdos, reflexiones sobre la superación del duelo o sobre el modo de afrontar la literatura. Un abierto homenaje a las mujeres que como Marie Curie se han enfrentado a su entorno por llevar adelante aquello en lo que creían en una sociedad que las ignoraba por su condición femenina.
Cuando Rosa Montero leyó el maravilloso diario que Marie Curie comenzó tras la muerte de su esposo, y que se incluye al final de este libro, sintió que la historia de esa mujer fascinante que se enfrentó a su época le llenaba la cabeza de ideas y emociones.
La ridícula idea de no volver a verte nació de ese incendio de palabras, de ese vertiginoso torbellino. Al hilo de la extraordinaria trayectoria de Curie, Rosa Montero construye una narración a medio camino entre el recuerdo personal y la memoria de todos, entre el análisis de nuestra época y la evocación íntima.
Son páginas que hablan de la superación del dolor, de las relaciones entre hombres y mujeres, del esplendor del sexo, de la buena muerte y de la bella vida, de la ciencia y de la ignorancia, de la fuerza salvadora de la literatura y de la sabiduría de quienes aprenden a disfrutar de la existencia con plenitud y con ligereza.
Vivo, libérrimo y original, este libro inclasificable incluye fotos, remembranzas, amistades y anécdotas que transmiten el primitivo placer de escuchar buenas historias. Un texto auténtico, emocionante y cómplice que te atrapará desde sus primeras páginas. Sentirás que ha sido escrito sólo para ti.
A caballo entre una novela biográfica y un diario personal Montero nos cuenta en esta historia su particular visión sobre el dolor y la perdida de un ser querido y lo hace sirviéndose de las palabras que Marie Curie escribió en su diario a propósito de la muerte de su espeso y compañero de trabajo.
Así a la vez que desgrana la vida intensa de esta científica dedicada plenamente a la ciencia y con su vertiente personal menos conocida, la autora también nos narra como siente ella esas mismas emociones descritas en el diario; como las vive en su día a día después de la muerte de su marido... Transmitiendo esas vivencias que quizás todos hayamos sentido en algún que otro momento cuando una persona querida ha desaparecido de nuestras vidas para siempre.
No es una novela ni una biografía, ni un diario (más bien hay caos que una estructura ordenada y lineal); es, quizás, una verbalización del dolor, de la perdida, del amor, de la ausencia por parte de dos mujeres distintas de pensamiento, de época, de país pero que tienen en común los sentimientos.
Deliciosamente tierno, duro y sensible. Un caramelo que hay que comer despacio, sin prisa dejándolo penetrar en todos los rincones de nuestras almas, no en vano, la que allí habla podría haber sido tú o yo o ella.