Una joven madre recibe consuelo inesperado por la muerte de sus tres hijos, otra mujer reacciona de forma insólita ante la humillación a la que la somete un hombre; otros cuentos describen la crueldad de los niños y los huecos de soledad que se crean en el día a día de la vida de pareja. Como broche de oro, en el último cuento acompañamos a Sofia Kovalevski, una matemática rusa que realmente vivió a mediados del siglo XIX, en su largo peregrinaje a través de Europa en busca de una universidad que admitiera a mujeres como profesoras, y viviremos con ella su historia de amor con un hombre que hizo lo que supo por decepcionarla.
Anécdotas en apariencia banales se transforman en las manos de Munro en pura emoción, y su estilo muestra estas emociones sin dificultad, gracias a un talento excepcional que arrastra al lector dentro de las historias casi sin preámbulos."Ella odiaba la palabra escapismo referida a la ficción. Era más bien la vida real la que merecía ser tildada de escapismo". Estas palabras, pronunciadas por uno de sus personajes, podrían referirse a toda la prosa de Munro, que pasea heridas hondas con inteligencia e ironía, con esa hondura feroz y austera que sorprende a quien lee, como si algo de uno mismo que no sabíamos, que quizá no queríamos saber, de pronto se hubiera deslizado en las páginas de un libro.
Ha sido el libro escogido por Senderos Íberos para el club de lectura del mes de Noviembre.
Con motivo de su reciente galardón del Premio Nobel se escogió este libro para descubrir a la autora.
Es un libro de relatos en la que la mujer es la protagonista, tanto de manera positiva como negativa. Mujeres que sufren, que luchan, que no lo tienen fácil en el mundo en el que viven y con la gente que se rodea.
Por un lado su estilo me ha gustado, la temática es dura pero no te deja indiferente, hace reflexionar y hacerte preguntas; por otra parte es la falta de respuestas a estas preguntas lo que no me ha gustado de su estilo, en la mayoría de ocasiones me he sentido huérfana de una respuesta necesaria, pensando si la respuesta que yo he confeccionado era la que la autora hubiese querido expresar o si por el contrario no he entendido aquello que quería transmitir.
No me gustan los libros que me dejan más preguntas que respuestas, aquellos en lo que al llegar al final del texto debo adivinar que ha sucedido en realidad o si de verdad he entendido lo que quería decir.
Es un gran paso que una autora que prácticamente ha dedicado todo su trabajo al relato corto reciba un galardón de este prestigio pero no creo que me haya llegado tanto como esperaba.




