La pesadilla empieza siempre de la misma manera. Una noche larga, el llanto del bebé no cesa. Apenas descansas, pero no debes dormirte. Simplemente no debes. Sin embargo, con las primeras luces del alba, caes rendida y cierras los ojos, apenas unos instantes. Cuando los vuelves a abrir, tu pequeño está quieto, sus manitas frías y no respira.
Para muchas mujeres es la peor pesadilla del mundo, pero al despertar la olvidan. Para Helen, Ray y Sarah parece no acabar nunca. Las tres han sido acusadas de infanticidio, las tres aseguran ser inocentes.
Es el momento de saber la verdad.
Lo gané en un sorteo en el blog de Laky y parte importante de las bases era hacer la reseña si nos tocaba, cuando sucedió pensé que había tenido suerte, después de leerla ya no estoy tan segura.
De una buena novela negra espero que me enganche, que los personajes sean creíbles y la trama se sostenga hasta el final. En esta novela la idea es buena pero la manera de ejecutarla no lo es, para mi.
Me costó entrar en la trama, conectar con los personajes fue tiempo perdido y la lectura por tanto me aburrió sobre manera.
Con todo esto no quiero decir que sea una mala novela o una mala escritora, algo tendrá cuando le han encargado que resucite a Hércules Poirot, pero está claro que no es una manera de escribir y concebir historias que a mi me llegue y llene. Demasiado caótico, difícil de seguir...
Poco más puedo aportar a esta reseña tan negativa, está claro que para gustos colores y el mío parece ser uno de los pocos discordantes.
Gracias a Duomo por el ejemplar



















