Es la obra maestra de Ana María Matute y una de las grandes novelas de este siglo. Repleta de fábulas y fantasías, narra el nacimiento y la expansión del Reino de Olar, con una trama llena de personajes, aventura y de un paisaje simbólico: el misterioso Norte, la inhóspita estepa del este y el Sur, rico y exuberante, que limitan la expansión del Reino de Olar, en cuyo destino participan la astucia de una niña sureña, la magia de un viejo hechicero y las reglas de juego de una criatura del subsuelo.
Olvidado Rey Gudú es una gran metáfora del alma humana y su historia, tejida de realidad y leyenda, de pasado y presente, alentada por los deseos y las inquietudes que desvelan al ser humano desde hace siglos.
Coincidiendo con la concesión del Premio Cervantes 2010, Senderos Íberos lo ha escogido como libro del club de lectura del mes de Diciembre.
Poco puedo comentar de este libro pues no he logrado pasar del centenar de páginas en su lectura. Se me ha hecho espeso, denso y sin ningún tipo de conexión entre los personajes y yo. He leído otros libros de la autora y hasta ahora no me había pasado con ninguno de ellos, es más, me encanta como escribe.
Supongo que la temática de los mundos fantásticos, seres imaginarios y otros no son mi tipo y eso me ha influido.
No niego que sea una obra maestra pero lo que es a mi no me ha gustado nada ni he podido con él.

