Sonia conoce a Knut en un foro literario de internet y, a pesar de la distancia que los separan, establece con él una particular relación marcada por la obsesión y la extrañeza.
Esta obra es una reflexión sobre la sociedad de consumo, la sumisión y el poder, la anulación del deseo y la carnalidad, el refugio de la infancia, la fantasía como alternativa, la culpa y la expiación, la escritura y la vocación literaria.
Leí esta novela corta (algo menos de doscientas páginas) en dos trayectos de tren en mi viaje a Madrid, la lectura me absorbió de tal modo que el viaje se me pasó en un suspiro.
La idea está muy bien encontrada, una mujer casi invisible conoce a un desconocido en un foro de libros. Empiezan a chatear, algún mensaje sobre algún libro en concreto y lecturas pendientes . Knut es un hombre leído y durante un tiempo instruye a la protagonista sobre que libros debería leer según los gustos que intuye o va descifrando. Llega un momento en el que le pide una foto a cambio de que pueda enviarle todos los libros que ella desee y que él cree que pueden gustarle.
Un día recibe en su casa un sobre con los libros que había pedido y alguno más, a partir de ese momento la reacción epistolar se vuelve más fuerte, más dependiente e incluso más exigente pero una exigencia rara, distinta, obsesiva pero sin llegar a dañar,
La protagonista participa del juego y más cuando Knut le confiesa como consigue todos los objetos que le envía además de los libros. Allí nos damos cuenta de que la dependencia es mútua y que ya no se entienden sus vidas sin el otro.
Intentan terminar con los mensajes , las llamadas cuando la protagonista encuentra novio pero ni aún así se termina de cerrar una relación de la que nadie tiene conocimiento.
El desarrollo es exasperante por la actitud de ella frente a él. A como es incapaz de darse cuenta de que no conseguirá nada bueno de todo ello. Ahí empiezas a desesperar , a querer ahogar con tus propias manos a la protagonista.
No me gustan las dominaciones, las dependencias (de ninguna clase) y por tanto los personajes que son dominados aún teniendo fuerza para salir y no lo hacen no los entiendo, así que ha sido una lectura muy frustrante. Seguro que en la realidad existen personas como Knut y como la protagonista que además terminen como en la novela pero esta vez no he estado a gusto con leerlo sobre papel.
Esta obra es una reflexión sobre la sociedad de consumo, la sumisión y el poder, la anulación del deseo y la carnalidad, el refugio de la infancia, la fantasía como alternativa, la culpa y la expiación, la escritura y la vocación literaria.
Leí esta novela corta (algo menos de doscientas páginas) en dos trayectos de tren en mi viaje a Madrid, la lectura me absorbió de tal modo que el viaje se me pasó en un suspiro.
La idea está muy bien encontrada, una mujer casi invisible conoce a un desconocido en un foro de libros. Empiezan a chatear, algún mensaje sobre algún libro en concreto y lecturas pendientes . Knut es un hombre leído y durante un tiempo instruye a la protagonista sobre que libros debería leer según los gustos que intuye o va descifrando. Llega un momento en el que le pide una foto a cambio de que pueda enviarle todos los libros que ella desee y que él cree que pueden gustarle.
Un día recibe en su casa un sobre con los libros que había pedido y alguno más, a partir de ese momento la reacción epistolar se vuelve más fuerte, más dependiente e incluso más exigente pero una exigencia rara, distinta, obsesiva pero sin llegar a dañar,
La protagonista participa del juego y más cuando Knut le confiesa como consigue todos los objetos que le envía además de los libros. Allí nos damos cuenta de que la dependencia es mútua y que ya no se entienden sus vidas sin el otro.
Intentan terminar con los mensajes , las llamadas cuando la protagonista encuentra novio pero ni aún así se termina de cerrar una relación de la que nadie tiene conocimiento.
El desarrollo es exasperante por la actitud de ella frente a él. A como es incapaz de darse cuenta de que no conseguirá nada bueno de todo ello. Ahí empiezas a desesperar , a querer ahogar con tus propias manos a la protagonista.
No me gustan las dominaciones, las dependencias (de ninguna clase) y por tanto los personajes que son dominados aún teniendo fuerza para salir y no lo hacen no los entiendo, así que ha sido una lectura muy frustrante. Seguro que en la realidad existen personas como Knut y como la protagonista que además terminen como en la novela pero esta vez no he estado a gusto con leerlo sobre papel.

















