Apenas ha transcurrido un año desde el final de la guerra cuando una muerte rompe la tranquilidad de un pequeño pueblo perdido en las montañas. El único extranjero del lugar, a quien llaman Der Anderer —el Otro, en alemán—, ha sido asesinado y todos los hombres de la localidad se confiesan autores del crimen. Todos menos Brodeck, quien recibe el encargo de redactar un informe sobre lo sucedido «para que quienes lo lean puedan comprender y perdonar».
Así pues, Brodeck entrevista a los hombres más importantes del pueblo: el cura, el dueño de la fonda, el alcalde... Y cuando este último le advierte de que «no busque lo que no existe. O lo que existió, pero ya no existe», Brodeck comprende que no le conviene saber demasiado. Sin embargo, la redacción del informe lo obliga a interrogar y a interrogarse, lo que a la postre puede suponer una amenaza para él y su familia.
Los escasos detalles sobre el lugar y el tiempo de la acción, el pausado relato del narrador y su peculiar voz, al límite de la ingenuidad, otorgan a la novela la dimensión de una parábola de enorme eficacia e intensidad, a la vez sombría y llena de esperanza.
La nieta del señor Lihn me encantó y me quedé con ganas de leer algo más de este autor, ha pasado tiempo desde que me lo propuse pero todo llega y aquí está la nueva incursión en su literatura.
Un pueblo montañoso, sin buenos accesos es el enclave donde se instala esta narración, apenas referencias geográficas nos impiden concretar si el lugar existe en realidad o sólo en la mente del escritor, pero sirve para sus propósitos de que la historia tome un cariz cerrado, de confidencia...
Poco después de la guerra, cuando los viajes son todavía complicados aparece en el pueblo un hombre extraño, poco hablador, encerrado en si mismo que no deja muy claras sus intenciones, ¿es un espía?¿alguien perdido que sólo busca refugio?¿alguien que huye?
La historia está contada al revés, mezclando presente y pasado cuando Brodeck habla con las fuerzas vivas del pueblo, así también conocemos su historia a medida que nos va contando la historia de Der Anderer, una vez ha sido asesinado por sus vecinos.
¿Cómo afectará este hecho con los que han sido sus amigos y vecinos hasta el momento?¿Por qué decidieron dejarlo al margen del asunto?¿Ha sido el único que no ha participado?
Esperaba más de la novela, el relato es inquietante, oscuro, a veces hasta claustrofóbico propio de los lugares que aguantan la narración pero la manera de contar la historia hace que parte del interés se diluya en descripciones y pensamientos desordenados que hacen que seguir la narración sea algo caótico, igual como el pensamiento de Brodeck que va escribiendo su informe mezclado con su propia historia y con los que sucede en el pueblo mientras tanto.
Quizás una narración algo más ordenada me hubiera hecho disfrutar mucho más de la novela.

